Se realizó recorrido educativo por Microsistemas de Niebla del Territorio
Con el apoyo del alcalde de Alto Hospicio Patricio Ferreira y el Cuerpo de Concejales, a través del Departamento de Cultura, Turismo y Patrimonio, se realizarán dos recorridos educativos por los microsistemas de niebla ubicados en Minas Viejas, a 20 kilómetros de la ciudad.
Esta iniciativa que se enmarca en el proyecto “Miradores de Niebla: Valorización y Conservación de la Biodiversidad en los Microecosistemas de Niebla de Alto Hospicio”, es financiada por el Fondo de Protección Ambiental del Ministerio de Medio Ambiente. Será ejecutada por la Brigada de Voluntarios por la Cultura, el Turismo y el Patrimonio de Alto Hospicio, en colaboración con el municipio y el Centro UC del Desierto de Atacama.
El objetivo principal del proyecto es crear conciencia sobre la importancia de estos ecosistemas únicos y su fragilidad, así como promover su conservación a través de la instalación de miradores y señalética, actividades de educación ambiental y medidas de protección.
El primer recorrido se llevará a cabo partiendo desde el Centro Cultural de Alto Hospicio, ubicado en la calle Los Tamarugos 3031. Si bien los cupos para el bus de acercamiento dispuesto por el municipio ya están completos, este servirá como punto de encuentro y guía para aquellos interesados en participar que se movilicen por sus propios medios.
Los microsistemas de niebla son ecosistemas donde la humedad del aire, proveniente de la niebla costera, permite el desarrollo de plantas en zonas desérticas. En Alto Hospicio, destaca el tillandsial, formado por plantas llamadas tillandsias o claveles del aire, que absorben el agua directamente del aire. Estos ecosistemas son fundamentales para mantener el equilibrio ecológico y sirven de refugio para diversas especies, pero son muy frágiles y se ven amenazados por la contaminación y el tránsito de vehículos.
Cabe destacar que el pasado 31 de enero se realizó una exitosa campaña de limpieza en el Tillandsial Minas Viejas, donde más de 40 voluntarios removieron basura, escombros y madera, dejando el ecosistema en mejores condiciones. La actividad contó con el apoyo del Departamento de Cultura, Turismo y Patrimonio de Alto Hospicio, la Brigada de Voluntarios por el Patrimonio y el Turismo, el Círculo Guía de Tarapacá, Mueblería Alikum, el Departamento de Aseo y Ornato y buses municipales.
El doctor Horacio Larraín señala que estas tan especiales formaciones botánicas son muy propias de la costa sur del Perú y la costa norte de Chile (Arica y Tarapacá). No existen en otros lugares. En los cerros detrás de la ciudad de Iquique, se les encuentra en cierta abundancia hacia el Este y hacia el Sur de la localidad de Alto Hospicio, en sitios muy específicos entre los cerros y cubriendo miles de hectáreas, en forma discontinua y fragmentada. En las cercanías de Tacna (sur del Perú) y en general, en toda la costa sur peruana son sumamente frecuentes y constituyen densos bosquetes, muy llamativos.
La vida animal visible u observable durante el día, es extremadamente escasa. Los seres vivos, en efecto, durante el día se esconden de los rayos solares, evitando la pérdida de agua, refugiándose entre el tupido follaje de las Tillandsias u ocultándose en pequeñas cuevas bajo tierra. Sin embargo, señala Horacio Larraín en su blog eco-antropologia, “tuvimos bastante suerte; vimos y pudimos fotografiar a varios de estos escurridizos representantes de la flora y fauna local, endémica de los tillandsiales”.
“Aquí, en este hosco y austero ambiente de desierto, la vida se hace evidente durante la noche. Aunque la humedad atmosférica de las nieblas moja casi diariamente estos parajes, generalmente por las tardes, el terrible calor diurno hace desaparecer en un instante la humedad, dando paso a las elevadas temperaturas. Estas son morigeradas un tanto por algunas brisas que vienen del mar, en algunas escasas horas del día”.
En un estudio publicado por Jefree Arévalo se señala que los tillandsiales son ecosistemas ubicados en zonas desérticas que reciben este nombre debido a que están dominados por especies del género Tillandsia. Estos ecosistemas son perennes y dependen de la presencia de neblina y viento en el ambiente; ambos facilitan los nutrientes para las plantas.
Las poblaciones del género Tillandsia poseen un patrón de crecimiento en forma de bandas o agrupado, patrón que depende de la cercanía de la población a la costa, de la pendiente, de la cantidad de neblina a la que están expuestas, de la topografía del lugar (ya sea en zonas arenosas o rocosas, presente en colinas o a faldas de cerros) y del transporte aéreo de los sedimentos.
Fuente: Revista Tarapacá Insitu
Fuente de la fotografía: Revista Tarapacá Insitu
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